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Carlos Melconian: "Es mentira que terminaron con el cepo"

El economista cuestionó la liberación de restricciones cambiarias para personas, turismo y tarjeta de crédito porque "no había ninguna demanda".

Carlos Melconian: "Es mentira que terminaron con el cepo"

El economista cuestionó la liberación de restricciones cambiarias para personas, turismo y tarjeta de crédito porque "no había ninguna demanda".

Quiero empezar a transmitir algo que yo creo que con el correr de los días va a ir blanqueándose. No es ni siquiera provocar, ni mucho menos, pero permitir que las personas humanas compren dólares no es salir del cepo. El cepo es otra cosa. Es mentira que terminaron con el cepo. El único período histórico, fuera de la convertibilidad, donde en Argentina rigió una libertad absoluta, equivocada para aquel momento, fue en el año 2016 y 2017. Esto tiende a parecerse, pero no es. Las primeras dos cosas que tenemos que saber es que pongan todos los títulos que quieran, pero que las personas humanas puedan comprar dólares no es salir del cepo en términos de dónde están las cosas hoy.

Segundo, queda por ver a futuro si ha sido una correcta decisión o no. Me estoy refiriendo a que las personas humanas puedan comprar dólares en este escenario al cambio oficial sin restricciones, y me estoy refiriendo a turismo y tarjetas de crédito, que por una obviedad de un rubro también lo pueden hacer. No hay ninguna posibilidad de pagar la percepción pseudo impositiva porque uno puede comprar dólares y cancelar con eso, y está totalmente permitido por la ley. Entonces, acá lo que tenemos que ver con el paso del tiempo —y eso lo va a decir el día a día y la práctica— es si permitir a las personas humanas pagar tarjeta de crédito y turismo en este momento fue una decisión adecuada, que dudo. No había ninguna necesidad, no había ninguna siquiera demanda.

Si vos te sentabas con una empresa multinacional y dabas la mejor clase magistral de una horae, el jefe te decía: "¿Van a sacar la restricción de utilidades y dividendos?". Ahí sí había una demanda unánime. Porque decían: “¿Cómo va a entrar un dólar si no puedo sacar mi rentabilidad?”. Eso era unánime. Ahora, no había demanda unánime para poder comprar dólares en el mercado oficial. Y está hablando un liberal, te aclaro, con gran sentido de practicidad. Entonces, a mí me queda la duda del mercado cambiario que viene. Estoy hablando de varios meses vista, no la semana que viene mientras hablás con los productores, los exportadores, industriales, o los de Vaca Muerta para que liquiden, salí de ahí. Me pregunto si no habrán metido un monto de demanda para la nueva oferta —que ahora me trae el blend, que ya no existe— de manera tal que esto empiece a depender altamente o de ingreso de capitales, o de un tipo de cambio superior, al revés de lo que cree el Presidente.

Estoy pensando en varios meses vista, porque el peor negocio es volver un tipo de cambio que genere mucho Florianópolis, Punta del Este y recupero el blend para que se vaya por otra puerta. O la dependencia de nuevo de los velocirraptores, que son los inversores que vienen a quedarse un tiempito, hacer plata e irse. He visto que le han puesto un plazo de permanencia que, para mí, debería haber sido mayor. Es decir, si usted quiere venir acá, se tiene que quedar dos años, no seis meses. De repente, el modelo necesita ingreso de capitales, pero esos ingresos de capitales no me interesan. Que el banco me preste plata para que la zapatería no cierre no me interesa, me interesa que entre gente a la zapatería.

En ese sentido, con una tasa de interés del 40% en relación con las expectativas de la evolución del dólar y de la inflación, ¿qué consejo le darías vos? ¿Tomá crédito al 40%? ¿Poné tus pesos al 40%? ¿Comprá dólares? ¿Cuál es tu visión de acá a fin de año?

De acá a fin de año evidentemente el modelo está en una transición. Lo que vos estás diciendo emana de dos cosas. Primero, que viene una política monetaria más dura. Una política monetaria más dura y restrictiva sube la tasa de interés, eso no hay ninguna duda. Y segundo, del acomodamiento de nuevos precios relativos. No te olvides que los precios relativos, que son todos los precios de la economía, todavía estaban en proceso de acomodamiento, el 2 y medio mensual, estaban especialmente pseudoreprimidos los tipos de cambio, algunas tarifas en términos de flujo, combustibles y los salario, porque el gobierno intervenía en paritarias de alguna manera. Entonces, todo eso se tiene que acomodar. Ese acomodamiento va a llevar a una mayor inflación que la proyectada, por lo menos para este año.

Yo he dicho que la gente se tiene que quedar tranquila, en términos de que estamos discutiendo el éxito o no de este modelo y estamos discutiendo si estábamos en deflación o en una inflación de veintipico anual. Por eso digo que el Gobierno, en lo comunicacional, no anda bien porque exagera tanto en dónde estamos, que no es cierto. Pero no es que no sea cierto porque estamos a la orilla del abismo, al pedo se exagera. Estamos yendo a una inflación que sí puede empezar con 3%.

Cuando me hablás de la tasa de interés, y cuando la nueva política monetaria del Fondo exige tasa de interés real positiva, eso significa que, desde el punto de vista del ahorrista, va a tener un aliciente para quedarse en pesos. Desde el punto de vista del tomador de crédito, va a tener un encarecimiento del crédito. Pensá que el crédito personal estaba arriba del 50% en la etapa anterior. El crédito para empresas resultaba todavía una duda en el modelo anterior, al 30%. Por lo tanto, yo creo que el empresario lo va a pensar antes de endeudarse porque estamos en un periodo de transición donde no sabemos si es caro o barato todavía.

Ahora, ¿qué es lo que ha cambiado rotundamente acá? Es una cosa en la que yo nunca creí, pero tengo que decir lo que pensaba el equipo económico. El equipo económico creía que la tasa de interés para el ahorrista podía ser muy baja, como del 2%, porque garantizaba que el tipo de cambio se movía al 1% mensual. Entonces, aunque la inflación era superior al dos, trataba de convencer al ahorrista que en dólares ganaba. El ahorrista argentino nunca piensa así, nunca, porque piensa mirando al tipo de cambio libre. A los dueños del carry los dejaron como mandriles.

Acá hay que ir a la política monetaria convencional y a la política macroeconómica convencional. La política macroeconómica convencional dice que el ahorrista va a mirar contra la inflación y va a mirar contra el tipo de cambio simultáneamente. El tipo de cambio hoy es libre, es dentro de una banda, pero libre, y oscila, y la inflación va a pegar transitoriamente un saltito. ¿Cuál es esa tasa de interés para que el ahorrista no se sienta defraudado en pesos? Evidentemente, va a tener que subir la tasa de interés mucho más en un modelo restrictivo.

Por lo tanto, el modelo ha entrado en una transición, de la mano del Fondo. ¿Está bien? ¿Está mal? Es lo que impuso la realidad. Y tiene que venir de la mano del Fondo porque el Fondo es el que abre la puerta del financiamiento, siempre para autocobrarse primero. Por eso queda una incógnita internacional del país, más allá del honor que está teniendo el gobierno cumpliendo la deuda y demás, que es que el Fondo ha armado un programa de 20.000 millones donde te dio 15.000 millones y te da 15.000 millones en el año donde su autocobro es 2.500 millones. Quiere decir que te ha adelantado 12.500 millones para cosas que se tiene que cobrar o autocobrar en el 2026, en el 2027. Es decir, urge para esos años que Argentina sea un país donde las cosas le fueron bien y pueda encontrar financiadores alternativos al Fondo para repagar lo que el Fondo adelantó cuando no tenía que cobrar.

Entonces, vos imaginás que llegamos a diciembre con un dólar que a la banda de 1.000 le agregás más o menos un 8% y se va a 1.500, una inflación de 30 o 32% y una devaluación finalmente a lo largo del año del 50%.

No sé si de 50%. La inflación subirá al 30% porque va a haber agotado en junio o julio lo que era su objetivo inicial, en el cual yo personalmente nunca creí, que era del 17%. Pero bueno, Sturzenegger va a tener el síndrome Dujovne 2017, cuando el inflation targeting se agotó a mediados de año.

 

 

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/modo-fontevecchia/carlos-melconian-es-mentira-que-terminaron-con-el-cepo-modof.phtml

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