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“Si le sacamos viruta al piso”

Entrevista a Luis Solanas de Milonga Urbana por Edgar Zenere

“Si le sacamos viruta al piso”

Entrevista a Luis Solanas de Milonga Urbana por Edgar Zenere

En el corazón de Buenos Aires, donde el tango respira en cada esquina y la noche se enciende con la pasión del baile, hay un lugar que late con una fuerza especial: “La Viruta”. Su nombre evoca el andar incesante por la pista, el roce de los zapatos que levantan una polvareda al bailar, las incontables historias de amor y amistad que se han forjado al compás del dos por cuatro. Dicen que La Viruta nació de la necesidad de un espacio auténtico, un refugio para los amantes del tango, un lugar donde la tradición se abraza con la energía de cada nueva noche.

Ubicada en Armenia 1366, Centro Cultural Armenia, en el tradicional barrio de Palermo, Buenos Aires, se encuentra una de las milongas más emblemáticas de la ciudad. Uno ingresa al hall del edificio y se dirige a la derecha a una escalera como si descendiera a un subsuelo, encontrándose tras unos escalones con la ventanilla de cobro de la entrada: la taquilla. Al entrar, a la izquierda, se alza el escenario donde grandes orquestas siguen convocando a los duendes traviesos de los grandes maestros del tango.

Al centro del salón, una gran pista espera a bailarines de todos los niveles, desde expertos hasta recién iniciados, todos dejando su huella en el suelo. Cada tanda es anunciada con una presentación entusiasta por el locutor, invitando a bailar al son de la orquesta que está por sonar. Pero en La Viruta no todo es tango; es también una gran escuela de baile que comienza por la tarde con clases de salsa, rock, bachata, folklore, seguidas por tango para principiantes, intermedios y avanzados, vals y milonga.

En uno de mis viajes a Buenos Aires, estaba con “Cacho”, mi cuñado, quien me propuso conocer una milonga: “Vamos a La Viruta”, me dijo. Yo no sabía bailar tango, pero me animé y acepté la invitación. Ese fue mi primer acercamiento al tango baile, una experiencia emocionante en todo lo que rodea a este arte, desde la música hasta las parejas que salen a la pista y, tras cuatro temas musicales (una tanda), regresan a sus lugares. Cada tanda parece narrar una historia profunda donde dos se funden en uno, danzando al compás de un Darienzo, Di Sarli, Troilo o Pugliese. "El tango siempre te espera" es una expresión que se suele atribuir a Aníbal Troilo, aunque algunos dicen que pudo ser acuñada por Osvaldo Pugliese. En esencia, la frase significa que el tango, con su ritmo y pasión, eventualmente conquistará a cualquiera, sin importar su edad o experiencia. Se ve que a mí también me esperó y me atrapó desde aquella visita a La Viruta. Después de esa experiencia, empecé a bailar tango y, cada vez que vuelvo a Buenos Aires, La Viruta es ese lugar al que uno siempre quiere regresar.

Impulsado por esta primera inmersión en el mundo milonguero, tuve la oportunidad de conversar con uno de los artífices de este espacio mágico. El periodista que uno lleva dentro, en una de mis visitas a La Viruta para el programa “Milonga Urbana” que tenía en FM Urbana 88.7, me brindó la ocasión de entrevistar a Luis Solanas, uno de los creadores y fundadores de La Viruta. Hoy, vamos a escuchar la “voz” de uno de los pilares de esta leyenda, uno de los dueños de La Viruta, quien nos abrirá las puertas de su historia, un relato lleno de anécdotas, de música y de ese espíritu milonguero que la hace única.

A continuación, la nota con Luis Solanas:

¿Luis, cómo nació “La Viruta”?

La viruta nació en el año 1994, cuando abrió sus puertas. En realidad, nació mucho antes porque yo soy actor y en una gira que estaba haciendo en Italia se me ocurrió hacer una milonga. Y cuando venía de vuelta en el avión, dije, bueno, ¿cuál sería el nombre? Y me apareció eso en la cabeza, la viruta, que tiene que ver con...

¿Con sacar viruta al piso?

Con la viruta que yo veía a mi viejo cuando era chico, que pasaba una herramienta que llamaba formón y para alisar la madera salían como unos rollos de viruta, de madera, en realidad, que se llamaba viruta.

Y ahí dije, bueno, que la gente baile hasta que les saque eso al piso. Sí, pero el piso este es de mosaico, pero bueno, lo mismo. Y empecé en un club acá muy cerca, el Club Aragonés, en la calle Oro, y por eso es que le quedó el nombre de La Viruta de Oro.

Pero no era porque había oro, sino porque la calle se llamaba Oro. Y en el año 1994 convoqué primero a una bailarina, con la cual fue mi socia hasta hace poco tiempo, porque la sociedad se abrió y cada uno tiene sus días ahora. Así que, a partir del año 1994, sin parar, estuvimos constantemente enseñando a gente, principiantes, sobre todo, a introducirse en el tango y enseñándoles a bailar.

Y acá salieron bailarines profesionales, gente que baila en la milonga, algunos que dejaron el baile, pero son músicos, pero todo lo relacionado con el tango. Esa sería mi labor a hoy en día, trabajar como actor continuamente.

La gente que visita La Viruta, ¿Qué puede encontrar?

Además de venir para bailar tango, puede aprender aparte otros ritmos.

Sí. En La Viruta podés encontrar lo siguiente: es una escuela de danza. Empezamos con el tango, milonga y vals, pero después se le fue agregando, por ejemplo, yo tengo salsa, bachata, kizomba, zumba, rock and roll, swing, folclore.

Esas son todas las actividades que nosotros hacemos. Y después de eso, después de las 12 de la noche, siempre hay baile. En el caso de hoy, por ejemplo, sábado, siempre tenemos una orquesta de tango típica en vivo, que eso es importante, porque la gente puede bailar con una orquesta y recordar lo que eran los tiempos del año 50.

Hoy tenemos una orquesta, a la una y media de la mañana, siempre puntual los sábados, arrancamos con esa orquesta. Y lo interesante de esto es que, por una misma entrada general, —se maneja más un bono de contribución que otra cosa—, pagas esa entrada y puedes tomar todas las clases, la milonga. Entonces eso mantiene el espíritu del tango, porque de alguna manera la gente que baila tango va todas las semanas a bailar, es un gasto bastante importante, y a las milongas cuesta llevarlas adelante en este momento. Así que ese es el diseño de La Viruta.

Luis, un poco de la época del tango. Me dijiste que abriste en el 94. ¿Cómo ves un poco el tango ahora, en este momento, y proyectado en un futuro?

El tango lo veo bien, es decir, creo que siempre, por ejemplo en La Viruta, yo veo mucho, me fijo mucho si vienen principiantes. Si vienen principiantes, es como el alma de todo, porque si hay gente que tiene ganas de aprender, esto va a continuar. Imaginate que esto viene de 1900, o antes también, que la gente bailaba y hasta el día de hoy seguimos hablando de tango. Es un arte, es lindo practicarlo, es bueno llegar a cierta edad y tener un hobby, o que te guste. Yo me dedico profesionalmente a esto, pero hay gente que baila por amor, a la camiseta, y viene y va, y paga la entrada, y milonguea hasta las 6 de la mañana.

Fijate que vos entrás a las 8 de la noche, podés tomar la clase o no. Si son milongueros, los tipos parece que van ahí tomando algo, esperan el horario de la milonga y se ponen a bailar, y no paran más. O sea que no solamente es un arte que se practica, sino que a la gente le hace bien, inclusive a su salud. Cuando uno baila se siente mucho mejor, siempre pensé eso. Yo me olvido de todo, y con los que hablo –y son mucha gente–, yo hice muchos testeos de eso, la gente me dice "yo me olvido de todo cuando vengo acá, y si estoy acá estoy bien", dicen.

Y no es por La Viruta, es por otras milongas también, el tema es bailar.

¿También se acerca mucha gente del extranjero?

Se acerca mucha gente del extranjero, tienen épocas, la época de vacaciones de ellos. Hay brasileños, gente de todo el mundo. El tango, por suerte, lo baila casi todo el mundo, hay gente de Japón, China. Yo di clases hasta en África, o sea que le interesa a todo el mundo, porque es un baile realmente de contacto, es un baile de abrazo. ¿Quién no quiere un abrazo hoy por hoy? A veces te abrazan bien, es lindo eso, y además te permite mantener tu rol, tanto el hombre como la mujer, y decir bueno, ahí no hay discusión, yo te llevo. Todo el mundo acepta ese código, por lo tanto caminás por ahí.

Para la gente que no sabe, ¿cómo sería para bailar tango? ¿Es difícil?

Mirá, se ve difícil. Si vos lo ves por primera vez, es raro, con dos personas frente a frente, la mujer camina hacia atrás, vos la estás llevando. Pero es cuestión, como te digo, cuando uno empieza a tomar clases de esto... qué laburo, qué sé yo, no tengo ganas, los tiempos son muy rápidos ahora, y esto requiere otros tiempos, son los tiempos internos tuyos, como te salga. No hay mejores ni peores, porque el tango tiene algo personal de carácter de cada persona. Yo no te puedo decir "yo soy el mejor bailarín del mundo, el otro no". Hay discusiones como en el fútbol, el tango es así, pero es muy personal. Y yo te diría, es cuestión de ir enamorándose. Tiene mucho que ver la persona que te enseña y cómo te lo transmite, que te vaya conduciendo de tal manera que escuches la música primero, que te enamores, que sepas cómo son los tangos, qué orquesta te gusta más. Bueno, despacito uno eso va, viene con el tiempo. Después de ocho meses podemos empezar a hablar de que los bailarines como empiezan a fluir, es decir, se pueden decidir a decir "yo quiero bailar tango", y entonces tienen sus etapas. Ahí viene mucho paso, después se dan cuenta que caminar es lo más importante, después el abrazo es importante y la relación con la mujer, o la mujer con el hombre. Bueno, tienen diferentes etapas, pero es interesante tener algo en la vida que realmente te gusta y te mueva, para mí, eso, sea extranjero, argentino, lo que sea.

Venimos por primera vez, como en mi caso, venimos a una milonga acá en Buenos Aires. ¿Dos o tres sugerencias para no chocar con todo el mundo?

Bueno, se baila al revés de las agujas del reloj, esa es la organización. Son códigos que existen en la milonga, no podés volver hacia atrás. A veces, cuando está la pista llena, salir con un paso hacia atrás podés pisar a alguien o demás. Cada uno tiene su espacio, si yo estoy en este espacio, no sé, medio metro –si está muy cargada la pista, un metro–, está la otra pareja. Tratar de no pasar, son cochecitos de carrera, e ir llevando. Si es una milonga a la que la gente va a bailar, la misma música te va llevando digamos al movimiento.

Hay una frase que dijo Troilo aquella vez, que el tango siempre te llega, o siempre te espera, pero vemos también mucha gente joven que está disfrutando y bailando tango.

Sí, tiene que ver con que primero que a veces la gente –no todas– gustan de los boliches o quieren relacionarse de otra manera. Por ahí la música está muy fuerte y no les gusta. Bueno, otras personas sí, les gusta eso, o comparten. A veces van a un boliche, pero el tango es como esa cosa, digamos, de la orilla, esa cosa hasta pecaminosa, te diría, ¿viste?, como que es lindo para la juventud decir, "mirá, yo bailo tango", es como diferente. Hay gente que les gusta eso, y después yo lo conozco de la historia esta que vos contás por Pugliese, que decía "maestro, a este pibe no le gusta el tango". ¿Cuántos años tiene? Le dijo 25. Dice, "esperá que llega a los 40". ¿Por qué? Porque ya ahí, o te separaste alguna vez, perdiste algún amor que es difícil y no te olvidás, o porque los viejos ya no están. Porque el tango habla precisamente de lo que le pasaba al pueblo, a la gente del pueblo, de lo que le pasaba, de decir los laburos, la pérdida de los amores, la mamá que, no sé, lo cuidaba. Habla mucho de todas esas cosas. Ahora los tiempos cambiaron, pero sigue estando la mamá, el papá, los amores que perdés, o los que lográs, y es muy lindo bailar con tu mujer. Hay parejas de años que yo veo que vienen bailando, que es marido y mujer, y les gusta a los dos el tango. Interesante eso.

Bueno Luis, por último, muchas gracias, agradeciéndote la disposición de esta nota. Para la gente que venga y quiera conocer “La Viruta”, ¿los horarios que puede venir?

La Viruta se llama ahora La Viruta de Solanas, porque te dije, porque éramos socios y nos separamos, y yo manejo lunes, martes y sábados. A partir de las 7 de la tarde siempre tenés clases. Entrás a La Viruta Tango de Solanas, en Facebook o en la página, y ahí te enterás de todas las clases que tengo, los horarios. Y el sábado es el día exclusivo de tango. Como están los principiantes, todas las clases tengo dos clases de tango, tenés rock and roll, swing, folclore. Como es un día largo, empezamos a las 5 de la tarde, terminamos a las 6 de la mañana del otro día, así que la gente que paga uno en tango puede hacer todo eso, y podés entrar y salir del lugar, con lo cual si vos decís, bueno, me quiero ir hasta mi casa y volver, me quiero cambiar, porque qué sé yo, ahora me quiero poner para la noche, lo podés hacer también, es como un club. Muchísimas gracias.

Gracias a usted, muchas gracias.

LUIS SOLANAS

Luis Solanas es actor, bailarín de tango, coreógrafo y productor cultural.

Declarado “Personalidad Destacada” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el ámbito de la Cultura.

Desde 1990 Luis Solanas dedica su talento y creatividad a hacer bailar Tango a Buenos Aires. En Septiembre de 1994, inauguró La Viruta Tango. Desde un principio se constituyó como un espacio libre y despojado de prejuicios donde conviven el Tango y las artes. La Viruta Tango es hoy un icono de la comunidad tanguera y de la ciudad de Buenos Aires.

Con una extensa carrera como actor, ha participado en teatro, cine y televisión, bajo la dirección de renombrados artistas.

Como bailarín profesional de Tango ha trabajado en las más prestigiosas casas de Tango y espectáculos de Buenos Aires.

Como maestro de Tango, Luis Solanas ha dado clases y brindado exhibiciones en Alemania, Brasil, España, Francia, Holanda, Italia, Japón, México, Perú, Rusia, Senegal y Uruguay, así como en el interior de Argentina.

En las ediciones del 2017, 2018 y 2019 del Festival y Mundial de Tango de Buenos Aires fue convocado como jurado en las rondas clasificatorias y la final de Tango Pista. En la edición 2022 y 2024 del Festival de Tango de Buenos Aires dictó clases de improvisación en el tango junto a María José Iglesias. En el año 2023 fue parte del honorable jurado en la final del Mundial de Tango de Pista de Buenos Aires. En 2024 juró las clasificatorias del campeonato Metropolitano de Tango, del Festival de Tango de BA, el Festival de Tango de Campana y el Festival de Tango de La Costa.

Durante el transcurso del año 2023 Luis Solanas ha sido homenajeado dentro del marco del Festival y Mundial de Tango BA por su trayectoria, en reconocimiento en su labor de artista y hacedor permanente de redes creativas y humanas. De igual manera, en el Festival de Tango de Corrientes se ha convocado a Luis Solanas para rendirle un homenaje por su trabajo inigualable a cargo de la milonga La Viruta Tango AR.

En el año 2024 ha sido declarado “Personalidad Destacada de la Cultura” por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

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