
“Ellos deben ser buenos servidores”
De las calaveras de Colón a las granjas de bots. Por: El Cronistas de la Realidad imperfecta.
“Ellos deben ser buenos servidores”
De las calaveras de Colón a las granjas de bots
Cada octubre nos hacen la misma trampa. Vuelve el famoso "Día de la Raza" como si fuera una efeméride inocente, con carabelitas de papel glasé, como las que hacíamos en la primaria te acordas?. El gobierno actual lo quiere de vuelta, a como dé lugar. Y yo no puedo no pensar en la frase que encontré hace años y que me persigue. La escribió Colón en su diario. La primera vez que vio a los nuestros “Indigenas”
"Ellos deben ser buenos servidores y de buen ingenio... Con cincuenta hombres los ternán todos sojuzgados". Colón diario de viaje 1492-
Ahí empezó todo. No nos descubrieron. Nos inventaron como sirvientes. Como en una feria del trueque nos cambiaron espejitos de colores y se llevaron el oro. Que coincidencia como algunos funcionarios de estos tiempos.
Y si hubo un cuerpo que pagó esa invención con el lomo, fue el cuerpo negro. Eso es lo que nunca nos contaron en la escuela. Nos hablaron de las carabelas, pero no de los barcos negreros que vinieron después, bien cargaditos.
El peruano Aníbal Quijano lo explicó mejor que nadie. Decía que América fue el primer laboratorio de algo que él llamó la “colonialidad” del poder. Que la idea de "raza" no existía antes de 1492. La inventamos nosotros, los europeos, para poder justificar que había gente que podía ser dueña y gente que podía ser tratada como una cosa. "El patrón de dominación se organizó sobre la base de la idea de raza", escribió. Simple y brutal.
Esa idea de que hay humanos y subhumanos no murió con la colonia. Se metió adentro.
Yo me acuerdo de haber leído a Frantz Fanon una noche de insomnio. Un psiquiatra negro de Martinica. En su libro Piel negra, máscaras blancas tira una frase que te deja helado: "El negro no es un hombre". Y no lo dice porque lo crea, lo dice porque así lo trata el mundo blanco. Tenés que ponerte una máscara blanca para que te acepten. Alisarte el pelo, hablar como ellos, esconder tu música. Fanon decía que el racismo no es un agregado de la cultura, es la cultura misma transformada por el racismo. Es la maquinaria que se ponía a funcionar para sembrar odio.
En Brasil, que nos queda al lado y nos hacemos los que no miramos, una mujer negra llamada Lélia Gonzalez lo vio clarísimo hace cuarenta años. Decía que “el racismo es la neurosis cultural brasileña”. Y que cuando se junta con el machismo, la que explota es la mujer negra. ¿Viste? En carnaval la ponen en muy poca ropa, la hipersexualizan, todo el mundo la aplaude. Al otro día, esa misma mujer es la empleada doméstica que no puede entrar por la puerta principal.
Gonzalez lo escribió en el1984: racismo y sexismo van de la mano, producen efectos violentos.
Por eso me molesta cuando hablan de diversidad como si fuera una feria de comidas típicas. No, viejo. Diversidad es bancarte que este continente es negro también. Que San Luis también es negro, aunque nos hayan enseñado a taparlo.
Y acá viene lo que a mí más me preocupa hoy, en estos días de carabelas digitales que navegan en nuestros mares tegnológicos. Hannah Arendt, cuando estudió el nazismo, decía que la propaganda no quería convencerte. Quería destruirte la capacidad de pensar. La radio y el diario eran el bisturí. ¿Qué es hoy el algoritmo si no eso mismo, pero con esteroides?
Antes tenías que tener una radio para irradiar odio. Hoy tenés una granja de bots en cualquier galpón. Las carabelas ya no navegan en el mar, navegan en fibra óptica.
Hay una investigadora negra de Estados Unidos, Safiya Noble, que hizo un experimento muy simple. En 2011 puso en Google "chicas negras". ¿Sabés qué le salió? 80% pornografía. Puso "chicas blancas" y le salieron fotos de surf, de universidad. No es un error. En su libro Algoritmos de opresión demuestra que los buscadores, que nos venden como neutros, están cargados del mismo racismo de Colón. "Internet genera y mantiene el racismo", dice la autora..
Y tiene razón. Porque el negocio de las redes es el enojo. Cuanto más puteás a un morocho, a una migrante, a una piba “trans” negra, más gente te responde, más tiempo te quedas pegado. Y más plata ganan ellos. Han mercantilizado la humillación y dan una batalla cultural.
El otro día veía en la tele cómo muestran a los pueblos originarios o a los negros en la publicidad argentina. O son exóticos, con plumas y tambores, o son chorros. No hay término medio. Esa matriz no la inventó TikTok. Viene de Colón. TikTok solo le puso un algoritmo para que llegue más rápido.
Entonces, ¿de qué diversidad estamos hablando cuando queremos volver al Día de la Raza? ¿De qué respeto?
Achille Mbembe, un camerunés que escribe cosas tremendas, dice que la razón negra es la razón por la que en el mundo todavía hay cuerpos que pueden ser matados sin que pase nada. Fijate si no. De las calaveras que se llevó Colón para mostrar en Europa como trofeos, a las granjas de bots que hoy nos dicen a quién tenemos que odiar, hay una línea recta. La misma línea que nos enseñó que algunos nacieron para servir y otros para ser servidos.
La brecha no se agrandó con las redes. Se automatizó, se hizo más rápida, más barata, más difícil de ver.
Por eso, frente a tanta automatización del odio, a mí me sigue pareciendo urgente el oficio del cronista. El de parar la pelota. El de decir: che, esto no es nuevo, esto ya lo vimos. Y esta vez no viene en carabela. Viene en tu celular.
Cinco Siglos igual- León Gieco.
https://www.youtube.com/watch?v=5xYY-1plZmQ
"Para entender por qué seguimos discutiendo el 12 de octubre, Pigna lo explica en 5 minutos".
https://www.youtube.com/watch?v=J-hQ3swcd6Q
El Cronistas de la Realidad imperfecta_
Para colaborar con el Cronista: https://cafecito.app/elcronistaimperfecto